Notaba tu respiración en un abrazo infinito. Sentía tus fuertes latidos sacudir mi cuerpo hasta formar parte de los míos. Tu cabeza reposaba en mis hombros y mi mejilla rozaba tu piel, mientras mis manos acariciaban tu rostro que se rendía a nuestras ganas. Mis labios se posaban sobre ti suavemente, como notas que forman una escala de silencios. Y tu sonrisa erizaba mi cuerpo que quería unirse a ti a través de cualquier suspiro. Éramos nosotras por fin. Reales. Aún en sueños... reales.
qué dificiles son de interpretar los silencios a veces, ya sea en la música, ya sea en la cruda realidad
ResponderEliminarReales.
ResponderEliminarVaya, me gustó, siempre que paso aquí me quedo sin palabras...
Espero que tengas una gran semana.
Saludos saturnianos!
=)
Que lindo escrito...
ResponderEliminarMe gustas.
ResponderEliminarConflicto entre sueño o realidad, verdad o ficción. Así son los sentimientos, resultantes irreales aplicados a lo que nos rodea...
ResponderEliminarHace mucho que no te veo por mi blog.
Un besito, cuídate.
ojalá se cumpla algún día, nos lo merecemos.
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