sábado, 14 de febrero de 2009

Menos mal...


Me escaparía a tu cama, a las 19.19 de cada día, y suavemente te dejaría abrazada a mí, como un koala, como cuando te encuentro en mi cama y me enrosco a tu cuerpo. Y comenzaría a besarte, sin correr, pues todo el tiempo del mundo nos está esperando. En los labios, en la frente, en el cuello, en las manos, en tu sonrisa y en tus ojos cerrados. Dormirías y yo seguiría besándote, sin hacer ruido, lentamente, sin dejar ningún rincón de tu cuerpo sin besar. Y así toda la noche, tú soñando y yo con mis labios en ti, tu durmiendo y yo besando tu sueño. Tú respirando tranquila y yo dejando en ti mi aliento silencioso. Tú feliz y yo haciendo de ti un único beso. Y así despertarías, empapada con millones de mis besos, con el sabor de mi boca en tu alma. Suave, tierna y guapa, despeinada, adormilada, llevando mi mundo en tu sonrisa... Feliz por saber llevarme contigo a todas partes.

Ciento noventa y cinco mil besos


con el sonido de tu risa.

Menos mal que tu me salvas

si me toca naufragar.

Menos mal que estás en mí,

menos mal que me encontraste...

miércoles, 11 de febrero de 2009

Tan cerca de ti...


Te quiero, te quiero, te quiero... ¿Qué quieres que haga? ¿Te lo grito, me lo tatúo en la boca cuando vaya a besarte, me lo clavo entre las uñas para que se pegue a tu espalda cuando entras dentro de mí? Puedo colarlo por las rendijas de tu ventana, o quizá esconderlo en los bolsillos de tu cazadora, o puede que me atreva a graffitearlo en tus sábanas mientras duermes para que lo veas pegado a la piel cuando te vaya a despertar. Seguramente me atreva a invitarte a descorchar un atardecer en mis ojos, y te lave las sábanas con el sudor de tu espalda y te haga la cama con un beso en la almohada...
Te quiero... Lo nuestro no son solo palabras, caricias, besos. Lo nuestro va mucho más allá. Es el aliento en medio del huracán, tu mano en la mía cuando solo sale llorar, escucharte respirar y sentirme libre, borrarme las lágrimas aunque te cuesten las tuyas, necesitarte y tenerte, sonreírme y reírte, morirte por mí, matarte por mí...

Ciento noventa y cuatro mil besos

http://www.youtube.com/watch?v=PU60acgJq1U&eurl=http://www.tuenti.com/

jueves, 5 de febrero de 2009

Te amo


Sentí cómo mi corazón se quemaba, cómo el reloj que lo aceleraba desaparecía, cómo confundía cada suspiro con fuego. Sentí que necesitarte y no tenerte conmigo era peor que morir, me sentí ridícula a cada paso que daba sin ti, pues si tú no eres mi meta entonces no hay camino, sentí no saber, no poder, no llegar a ti... Sentí deshacerme cada noche sin poder hablarte, sentí precisar de tu risa más que nunca, de tu abrazo fuerte, de la calma que siempre me transmites... Sentí quebrarse mi voz, ahogarse mi garganta y quemarme hasta la mirada. Sentí que las lágrimas sólo conseguían alejarme de todo, y que no te vería tras secármelas. Sentí echarte tanto de menos que sólo respirar me hacía daño. Sentí desfallecer sin ti... Pero entonces viniste a por mí, me abrazaste y no dijiste nada más, me dejaste respirarte, volverte a sentir, esta vez a ti, y todo pasó, todo se borró, y yo viví en tu cuello, feliz de nuevo, consciente de que siempre acudirías a salvarme...

Ciento noventa y un mil besos

domingo, 1 de febrero de 2009

Duerme que yo haré que sueñes bien, mi amor...


Te miro, y sólo eres conmigo, y yo sólo soy contigo. Te beso, y todo excepto mi corazón saliéndose por mi boca desaparece. Te tengo conmigo y todo es tan perfecto que no me atrevo a respirar por si desapareces de mis brazos. Me enrosco a tu cuerpo, me besas la espalda, te despeino queriendo borrarte a besos, me repasas el perfil desnudo de mi cuerpo, te huelo, te siento y te quiero, cierras los ojos para escuchar mi corazón, me secas los labios pero siguen mojados porque no dejas de besarme, te lamo el vientre y te araño la espalda mientras siento el cielo sobre nosotras... Te amo, eres mi mitad, mi consuelo, mi anhelo, mi amor, la única sábana que cubre mi alma, la sangre que recorre mis dedos, mi aire, mi voz, mi mirada, mi única palabra, la que nunca olvidaré y nunca dejaré de escribir, mis ciento noventa mil felicidades, mi todo...


Ciento noventa mil besos


jueves, 22 de enero de 2009

...y ver que aún estás


Te sueño y dibujo tu cabeza sobre mi almohada, y juego a hacer flores que nunca se marchitan con tu pelo, y de tu pulso y de tu sudor me preparo el desayuno, y en tu corazón pinto dientes que coloreen sonrisas, las tuyas y las mías, y las estiro, las estiro y las estiro hasta que se caen de la cama y ruedan por el suelo, pegadas a nuestros cuerpos, contigo y conmigo en cada comisura. Y con los ojos cerrados paseo mis yemas por tu cuello, tus orejas, y te duermes, y vuelven a tu cuello, y me lanzo a tu espalda, y van a tus labios, y tus pestañas vuelan, y te acarician los párpados, y tu mano me alcanza, y se duermen en tu ombligo, y se me eriza hasta el alma.
E incapaz de guardar más belleza en mis pupilas que (te) sueñan abro los ojos, y es entonces cuando te encuentro, real, cuando tu respiración me invade los pulmones, y verte dormida en mí es lo que hago el resto de la noche...

Ciento ochenta y siete mil besos

lunes, 19 de enero de 2009

La luna nos pilló bailando


Eres el hoyuelo de mi risa, mi felicidad más grande, mi eterna sonrisa. Tú y yo seremos una y el mundo será cero, te desnudaré sin necesidad de quitarte la ropa y me merendaré tu piel, una y otra vez. Me empaparé de tu alma, de tu olor, de tu sudor, de tu amor. Me deslizaré con tu sombra, siempre a tu lado, siempre contigo; y dibujaré sonrisas cuando no las haya y te regalaré las mías cuando las necesites; y aunque no me veas estaré, pendiente de que tus latidos sigan guiando los míos, pendiente de que tu camino te lleve a mis brazos, pendiente de que tu voz siga soñando mi nombre. Y llegará un punto en el que mi amor se desbordará, y el último beso será el primero, y las despedidas serán reencuentros, y te pediré por favor que te marches tú porque sino yo no podré irme de tu lado en toda la noche...


Ciento ochenta y cuatro mil besos




Feliz feliz feliz...

lunes, 12 de enero de 2009

De tu mano y para siempre


Y hablaré sobre tu sonrisa
en versos alados que no tengan fin.
Y resumiré el eco de tu sonrisa en mis labios,
que retumbaban sólo con respirarte
y temblaban cuando no podían escucharte.
Y escribiré en espaldas desnudas
la historia de un beso sin miedo,
el comienzo de una caricia
que no encontró cuerpo en el que terminar su camino,
el sabor de una lágrima
que tiñó mis mejillas de tu voz,
el nombre del sabor de tus manos
que tatuaron en mi piel algo más que tu nombre.
Y dibujaré el olor de tu risa
en cada esquina de mi cuerpo.
Y rescataré tu cuello, tu amor, tus dedos, tu vida, tu cuerpo, tu alma,
y los clavaré uno a uno en todos los poros de mi piel
que cubriste aquel día con un solo roce de tu mano.
Porque tú, sólo tú,
fuiste la única en completar un cuerpo desmembrado.
Ciento setenta y nueve mil besos