miércoles, 9 de julio de 2014

El hábito de habitarnos.

Me pregunto si es esto:
las palabras encajando en las notas,
la calma del equilibrio minúsculo
y el mínimo sobresalto que sale de dentro,
lo
ajeno
que
ya
es
propio.

Me pregunto si es esto:
el recuerdo en presente,
la mano experta tendida sin rozar apenas,
un silencio cómodo habitando entre miradas,
la
rutina
que
ya
es
perenne.

Cada noche
abrazo la respuesta.



lunes, 23 de junio de 2014

Una cien veces.

Hay mujeres
que son estaciones de (d)año,
tormentas torrenciales en agosto y estufa
en un diciembre lleno de abandonos.

Hay mujeres
que son pájaros sin alas en un cielo lleno
de recuerdos,
fieras carnívoras al acecho de las ganas
y de esa falta de poder ante la tentación
que solo es deseo confundido.
Hay mujeres
que son mariposas abstraídas esperando a que
cierres todas las puertas
para acariciarte las mañanas a través
de la ventana,
para sacudirte la mirada en cualquier
dirección ajena a tu rostro.
Hay mujeres
que son animales en celo
galopando sobre tu pecho abatido.
Hay mujeres
de ojos castaños
con alma de gata.
Hay mujeres
de ojos verdes
con alma de zorra.

Hay mujeres
que son signos de interrogación abierta,
tres exclamaciones siguiendo
una huida.
Un ladrido de madrugada.
Hay mujeres
que justifican el silencio.
Hay mujeres
que excusan la poesía.

Hay mujeres
que son aeropuertos alejados
de los que solo salen aviones de mentira,
puertos marítimos
en los que vuelves a ser otra vez tú,
estaciones de tren
donde se cruzan tantas contradicciones
que encuentras paz.

Hay mujeres
que suenan a herida al tocarlas
y te hacen desear la muerte antes que ellas.
Hay mujeres
que huelen a limpio, a cuerpo inerte,
y te hacen desear invadirles el corazón
y el pecho con la brutalidad de un ejército de flechas.
Hay mujeres
que desordenan tus huellas cuando aparecen
y te hacen desear encontrar tu camino
sobre su columna vertebral.
Hay mujeres
que no se esconden, que quieren sin escarcha en los ojos,
que saben a sed,
y esas,
esas te hacen desear quererlas toda la vida.

Hay mujeres
que esperas siempre
porque nunca llegan.
Hay mujeres
que están en todos los lugares que ocupas
menos en tus manos.

Hay mujeres
que son primeras y únicas,
que sobrevuelan el suelo que pisan los demás,
que son azules y ocupan un sitio
diferente al resto.

Hay mujeres
que crees por encima de todo
y por encima de todo deshacen tus creencias,
que son tiernas, ciertas y dulces,
y con su ternura, certeza y dulzura
parten tu inocencia en dos.

Hay mujeres
que abren tus ojos con un soplido de magia
y en el siguiente truco desaparecen,
como la suerte.

Hay mujeres
que te enseñan la moneda por las dos caras:
te besan negándote,
se marchan mientras te nombran,
se quedan en silencio
y desde otros recuerdos te afirman.
Que solo conocen la palabra derrota
en tu boca.
Que solo conoces la palabra victoria
en su boca.
Que te aman mientras te olvidan
y olvidándolas las amas.

Hay mujeres
que quieres y no puedes,
que son tanto que no son bastante,
que dándote lo que necesitas olvidan lo que deseas.
Mujeres contra las que no hay razones
que encajen
y conviertes en huida
para darles un sentido.

Hay mujeres
que son aves de paso,
bodas de un día,
amores que salvan tu vida en una noche,
postres eternos en medio de una prisa carnal,
engaños a la rutina,
tu alma animal rendida al instinto de supervivencia.

Hay mujeres
que aparecen como los aciertos:
a tiempo y sin esperarlas.
Que se atreven y se quedan y tienen
el pelo del color de tu almohada,
que se agitan y temes y dan la vuelta
a tus excusas convirtiéndolas en motivos.
Que te aman sin evitarlo
y amas sobre todo por supuesto.


Y
estoy
yo.
Que soy una en todas esas mujeres.

Y
estás
tú.
Que eres todas esas mujeres en una.



sábado, 7 de junio de 2014

Perdona la primavera.

Hay quinientos pájaros
ladrando en la orilla de un charco:
el de hoy ha sido un despertar distinto.

Ajeno,
como la misma vida si no se encuentra
despertando a tu lado.

Incoherente,
como mi mano
si no encuentra tu mano
para escribir el sentido de las cosas que no lo piden.

Ininteligible,
como mi cara
si tachas los poemas que aún no te he escrito.

Aquel día me besaste
y mi boca enloqueció
y ametralló tu cara con un millar de amapolas.
Perdona la primavera.

Aquel día supe
que jamás terminaría de
quererte,
que nunca se acabaría este impulso animal de
quererte,
que de ningún modo dejaría olvidada en ningún sitio este ansia de
quererte.
No.

Si no estás,
no tengo otra cosa que no sea esta soledad compartida,
este agravio a quien me mira y no te encuentra
y me reclama una atención que yo llamo ruido.

Si no estás,
se me quedan vacías las palmas de las manos:
no puedes sostenerme
y en otro lugar alguien que no soy yo aprende a volar.

Si no estás,
este cuerpo me queda demasiado grande
y confundo los recuerdos con heridas.

Si no estás,
no hay veleta que me encuentre
ni sudor que me desgaste
ni alegría que me importe.


Hay quinientos pájaros
ladrando en la orilla de un charco
mientras yo duermo.

Si no estás,
no me sobra nada:
me falta todo.

lunes, 26 de mayo de 2014

La libertad del libro.

Yo
voy a hacer que en tu tumba
solo crezcan muertos.

Yo
voy a contarles a tus hijos
lo mal padre que fuiste;
les enseñaré mis heridas para que aprendan
que acariciar el pasado también sirve para torcer el camino
-les demostraré que jamás me alcanzaste-;
les haré darse cuenta de
que una cicatriz
es un recordatorio de la victoria;
les confesaré que tu cruz
solo consiguió hacerme creer más en mí mismo.

Yo
voy a derrotarte con valentía
y a gritar con fuerza,
porque la libertad sigue formando parte de mi definición
y tú no eres nadie para arañar el sentido de mi silencio.

 Yo
voy a hacer que los ciegos te vean,
que los mancos llenen tu boca de puños,
que con tu ruido enloquezcan los sordos,
que el mudo escupa en tu silencio,
que el que no te conozca abra un libro,
que el que lo haga
se atreva a leerte como el que aúlla.

Yo
voy a plantar semillas
en el rastro de muertos que dejas,
y nuestro ejército de flores
arrancará de cuajo los sueños de tus fusiles.

Yo
voy a llevarte allí donde tus ojos no miran,
te pondré un espejo delante
y querrás morir de vergüenza
con lo que veas,
con lo que eres,
con lo que intentaste hacernos ser
y jamás conseguiste.

Yo
perseguiré tu maldad,
vomitaré sobre tu sombra
aquel miedo
y volveré a hacer nuestra la carcajada.

Yo
me saltaré tus prohibiciones sobre mí
y no quedará rastro de tu voz
que cuente que algún día
le dimos a nuestro asesino
el cuchillo,
que demuestre que en algún momento
te cedimos el poder
de nuestra leyenda.

Yo
voy a ser feliz
sobre toda tu pena.

Yo
voy a conseguir todo aquello
que tú jamás lograste.

Porque
yo
soy el pueblo,
yo
soy la historia,
yo
soy el libro.

Y
tú
un
simple
capítulo.

lunes, 12 de mayo de 2014

Mes de las flores.

Hago un alto en el camino de este blog para contaros esto:

No sabéis el punto de emoción que tengo en el cuerpo ahora mismo, alcanzo el sobresaliente.


Os cuento:
el lunes sale a la venta en librerías de todo el país MI SEGUNDO POEMARIO titulado 'BALUARTE', idéntico en esencia pero distinto en contenido con respecto a 'Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo', editado con mis amados Lapsus Calami. 

Lo edita la maravillosa gente de Valparaíso Ediciones y tengo el honor de encontrarme dentro de un catálogo con poetas máximos. 

No sé dónde me encuentro, pero no me quiero mover de aquí.

Gracias a todos, porque sin ojos no hay libros y sin los vuestros mi papel estaría en blanco.

POR OTRA PARTE,
estaré presentando 'BALUARTE' en GRANADA en la Feria del Libro y en el Festival Internacional de Poesía esta semana. Habrá lectura y firma. Y un montón de charlas interesantes que no debéis perderos por nada del mundo.

Mi horario es el siguiente:
MIÉRCOLES 14 DE MAYO, 18.00 h.
Lugar: Asociación de la Prensa de Granada
Lectura.
Firma a las 19.00h en La Caseta de Firmas.

JUEVES 15 DE MAYO, 17.00 h.
Lugar: Hotel Palacio de Los Patos.
Lectura de poemas con varios poetas.

POR ÚLTIMO,
Fin de Gira con Adriana Moragues:
GRANADA:
VIERNES 16 DE MAYO, 21.00 h.
La Tertulia.
MURCIA:
SÁBADO 17 DE MAYO, 21.00 h.
Café de Alba.

Reservas en entradasacualírica@gmail.com

Aquí os dejo los programas de la Feria del Libro y del FIP:
http://www.ferialibrogranada.org/agenda/14-miercoles/
http://www.fipgranada.com/index.php?option=com_k2&view=item&layout=item&id=143&Itemid=131

Decidme que nos veremos, y nos regalaremos flores, y que será una semana llena de poesía, música y amor a raudales.

GRACIAS siempre,
os beso.

sábado, 10 de mayo de 2014

No tiene techo porque es el cielo el que apunta hacia ella.

Como una gota de lluvia
que
inunda el aire,
que
baila
en
un
paso
intermitente del tiempo,
una gota de lluvia
que nunca llega al suelo,
una gota de lluvia
que se queda
en tu mejilla marchita,
una gota de lluvia
que no sabes
si
cae,
vuela
o
se
sostiene.

Como un recuerdo
que no rompe
y te rompe,
que
resquebraja
las cuerdas
que te atan al suelo,
un recuerdo que besa el suelo
y no se empapa,
un recuerdo tan nítido
que ocurre
a cada momento.

Como un golpe
al equilibrio,
a la falta de emoción
en los polígonos,
un golpe
al asfalto de los días perdidos,
al amante que dijo 'no'
e inventó la mentira.
Como un golpe
directo a tus heridas
-despierta,
siente,
asiente.

Como un beso
a las partes sucias de tu cuerpo,
a las flores muertas
de tu campo,
a las cenizas
de aquello que dejaste marchar,
a todo eso que cambiarías
de tu vida,
a aquel lugar
al que jamás volverías.

Como el sonido
de una madre cuando ríe,
del primer llanto de un cachorro,
del último suspiro
del que sufre.
Como el sonido
del primer te quiero de una niña,
de la despedida
de aquellos que se quieren bien.
Como el sonido
de una puerta cuando se abre.

Como un aplauso
a la razón
que sostiene lo incomprensible,
a la inicial
que define una búsqueda,
a la palabra
que precede una declaración
de amor,
a la nota
que impulsa
la canción de tu vida.

Como una mirada de reojo
a eso que todos buscan
y solo ella tiene
porque no quiere encontrarlo.

Su voz.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Uno cualquiera.

Hoy podría ser un día cualquiera
si no fuera un día
cualquiera.

Debo entenderme:
el pasado es el único sitio
donde todo lo que ocurre
es posible,
donde es posible todo
lo que ocurre.
El pasado es el único sitio
donde cualquier suspiro se vuelve vendaval,
donde cualquier lágrima
es un océano de guerras cansadas,
donde tu sonrisa
da a luz a mi risa
y hay una niña con tus ojos que juega a ser nuestra.
Donde es fácil decir la verdad,
porque todo lo que no es cierto
se sitúa siempre al otro lado.
Donde tú y yo fuimos incapaces de llegar
a cualquier sitio que nos alejara,
pero nos creímos viajantes, astronautas, aventureros;
tú te reías
y yo me creía capaz de bailar.

Debes entenderme:
ahora
hay un animal temblando,
lleno de canas y heridas,
en el parque donde nos amamos tanto
que fue un error.
Hay un barrio lleno de flores
que crecerán juntas
mientras tú y yo
nos separamos,
y entender eso me hace odiar tanto la primavera
que necesito a alguien
que me devuelva la fe en ella
-y no eres tú.
En la estación donde te dije
que te quería
ya nadie coge trenes:
ahora solo hay accidentes mortales,
ceniza que nos aleja,
alguien que nos grita que huyamos
para salvarnos.
Hay una tormenta esperando a vernos llegar
para bailarnos;
está punto de romper,
pero ya no queda nadie dispuesto
a hacerme comprender este desastre,
y de tanto preguntarte
me he quedado sin respuestas para mí.
He ido a buscarte a tantos sitios
que ya no sé dónde volver,
que ya no sé dónde quedarme.
De tanto intentarlo, amor,
ya no sé bailar.

Hoy podría ser un día cualquiera,
si no fuera
un día cualquiera.

Como yo.
Como tú.

Como nuestro presente.
Como nuestro amor.
Uno cualquiera
-pero no el que quiero yo.