lunes 8 de febrero de 2010

XIII

Mis encías están sedientas, anhelan un mordisco de tu boca. Quieren sangre y quieren que me abraces y me hagas polvo las costillas, que ronronees sobre mis caderas y lamas todas mis heridas. Necesitan que seas salvaje, que te dejes las uñas en cada beso y que imprimas marcas que recordar por la mañana. Precisan de tu lengua tanto como de tus dedos, su rastro en mis venas y en mi ombligo y tus dientes en mi cuello sin voz. Quieren follarse a tus dientes en mil y un descampados, sábanas y maleteros; destrozar tu saliva y embotellarla en besos que no terminen y atraviesen tu garganta; arañar mis piernas con tus uñas y masticar mi hombro con tu boca.
Van a emborracharse de ti, a colocarse contigo, a sufrir ciento y una sobredosis de tu droga y a vivir intervalos de diecinueve horas seguidas en tu pecho. Prepárate...


Cuatrocientos setenta y un mil besosNegrita
http://www.youtube.com/watch?v=cDEaZmEhSvA

miércoles 20 de enero de 2010

XII


La he mirado tanto... La miré invisible, la miré de frente y también a escondidas, la miré con los ojos cerrados y le dije que no quería dejar de mirarla. La miré sin que me viera y la miré hasta borrarla, la miré sin querer hacerlo y la miré consciente de que no iría a ningún sitio sin ella. La miré dormida y me desperté mirándola... Tan dulce y bonita... Y la miré, la seguí mirando cada instante que siguió presente. La miré y recorrí cada trazo que la vida había dejado en ella hasta el momento; la miré y pensé cuántas señales podría dejar yo, cuántas huellas en su piel que poder seguir si algún día la perdía y con ella yo... La miré hasta que sentí dolor y placer a la vez. La miré hasta verla en todos los sitios, la miré y conseguí hacer míos sus párpados mientras ella simplemente sonreía...
Sólo quería retenerla en mi pupila lo justo como para que si alguna vez despertaba pudiera recuperarla sin romperme la cabeza en la incapacidad de recordarla, porque nunca nada me dolió tanto como el miedo a descubrir que ella era en verdad lo que siempre había temido: un sueño que olvidar al despertar.

Y uní sus lunares y dibujé una sonrisa equivalente a año y medio de constelaciones.


Año y medio y un día amor... =D. Te amo más...

Cuatrocientos ventiséis mil besos

http://www.youtube.com/watch?v=-hRhqYb-rbk&feature=related

domingo 10 de enero de 2010

XI


Enfundada en su gorro y traspapelada entre pequeños copos de nieve, redondos y pequeños como sus lunares, me di cuenta de que ella era mi seguro de supervivencia, que mientras ella existiera a mi lado nada malo ocurriría. Y me di cuenta también de que la iba a necesitar a mi lado cada segundo que me restara de vida, que necesitaría comprobar que sus latidos seguían ahí, escondidos en mi puño y disueltos en cada suspiro que llevara su nombre, que necesitaría sentir sus mordiscos en el hombro y sus gemidos entrecortados en todos y cada uno de los polvos que echáramos entre película y película, que necesitaría seguir haciendo planes de futuro encroquetadas en cierta manta amarilla discutiendo sobre quién quiere más a quién, que necesitaría todos esos abrazos que nos rompen las costillas, seguir yendo a parques nevados y vacíos donde los besos se vuelven mágicos, enfundar su mano en mi guante para que no se congele, romperla a besos en cada esquina que se preste a abrazarnos...
Me di cuenta de que estaba destinada a querer a su corazón, a su rojo corazón, por y para siempre.


Porque lo hemos superado con creces nena...

Cuatrocientos veinte mil besos

http://www.youtube.com/watch?v=rAboI_FrwUg

martes 29 de diciembre de 2009

X


Silba el viento y los besos crecen, deshechos entre los abrazos más calientes que un invierno me enseñó jamás... Adoro cuando al darle todo de mí ella me agarra fuerte, más fuerte, tan fuerte, como si temiera que pudiera desaparecer de repente; como si tuviera la firme idea de querer morir así: abrazada a mi cuello, con los ojos cerrados, más tierna y dulce que nunca, queriéndome únicamente suya y por siempre... Adoro ese momento en el que me dice que lo único que le apetece hacer es mirarme, y lo hace: cuando ando, cuando duermo, de espaldas, en ese pequeño instante en el que sus ojos se mantienen en los míos justo antes de besarla, e incluso cuando no estoy... Adoro que se tumbe en mi cama porque sabe que me encanta dormir después sobre su olor. Adoro sus infinitos dimples cuando me dan ataques de besos, su sonrisa inmensa cuando me pide que me tumbe sobre su hombro derecho. Adoro llevarla a las Cataratas del Niágara con tan solo sacudir el paraguas, hacer que se entere cada gota de agua de cuánto la quiero propagándolo a los cuatro vientos una noche vacía que se llena con nosotras, cantar con ella frases sueltas de Quique dentro de nuestro mundo del parapluie, verla bailar bajo la lluvia y quererla más que nunca... Adoro vivir esa media hora al año siempre a su lado, en el jardín de enanitos de Amelie, en esa panadería que nunca cierra, en ese pequeño hoyuelo que se vuelve tan profundo cuando nos ve, en esa fractura de costillas por abrazo accidentado, en ese cuento de Blancanieves y Cupido, allá por donde queda el infinito y más allá... Cuatrocientos doce mil besos

http://www.youtube.com/watch?v=3qjpAW2wAVY

sábado 26 de diciembre de 2009

IX


Recuerdo el día que te conocí... Podría haber sido octubre, podría haber amanecido el día con niebla, podía haber llovido la noche anterior. Pero no... Era verano, una noche de colores, olor a piruleta incluso antes de conocer tus labios. Lo recuerdo... Tu mirada resquebrajó la mía triste, no había portal donde esconderse de tu luz, la locura invadió todos los huequitos de piel fría y ya no volvieron a ser cuerdos nunca más. Recuerdo tu pequeña mano, tan suave y manejable... Recuerdo que un escalón jamás fue tan cómodo, que una multitud jamás fue tan pequeña, que el silencio jamás dijo tanto en tan poco tiempo. Te conocí en una calle de diecinueve lunas, las que veríamos desde aquel momento cada vez que pensáramos en la felicidad. Nunca tan poco fue suficiente. Nunca una sola noche fue suficiente para vivir en ella diecisiete meses. Nunca lo dijimos, pero esa noche ya hicimos el amor entre bambalinas, en el backstage de un concierto de sonrisas un treinta de junio.

Nunca he estado tan segura de querer volver a vivir mil noches más como aquella...Negrita

Cuatrocientos nueve mil besos

http://www.youtube.com/watch?v=Jc-0zgmMoFA

miércoles 9 de diciembre de 2009

VIII


Me devoras... Siento que tus dientes no quieren que quede nada de mí, que tus manos desean desgastar todos los gemidos que puedan salir de mi garganta, que tus dedos arañan todos y cada uno de los gritos que traspasan las paredes y llegan a la luna. Me embistes y te estrello contra la cama, mi boca sobre tu boca y tu aliento sobre mi vientre, orgasmos en tropel recorren la cama, arañazos colapsan espaldas y sábanas, cucharadas de mordiscos llenan nuestros cuerpos, promesas infinitas se cuelan por la entrepierna. Y tú tan guapa me miras dormir, y yo soñando feliz me enrosco a tu cuerpo y te abrazo tan tan tan fuerte que te falta el aire pero no dices nada, sólo quieres que ese momento no tenga final, que la noche sobreviva entre besos de nata y fresa. Y al abrir los ojos con el mejor despertar entre tu cuerpo que jamás viví veo a los tuyos sonreír a los míos y me muero de amor en tu abrazo... Muriéndonos en una remota habitación de un hostal de dos estrellas, dulce final para un nuevo comienzo...
Negrita
Cuatrocientos mil besos (por todos los de más de estos días...)

http://www.youtube.com/watch?v=70AX8TNL9TA

jueves 12 de noviembre de 2009

VII


Sería como recorrer las sinuosas líneas que marcan el principio y el final de tu sonrisa y grabar su camino debajo de mi almohada. Sería como deslizar mi mano entre los botones de tu camisa verde y poco a poco ir desabrochando tu timidez y dando luz a tus ganas. Sería como sobrevivir en tu mirada y dejar de existir en cuanto dejaras de pensarme, convertirme en tu sueño... Sería como cerrar los ojos de una manera tan suave que tu olor fuera capaz de entrar en ellos y empañarlos, y que tu voz recorriera mi pupila y se instalase en ella para hacerme verte cuando no estás. Sería como hacer estallar tus besos en mis manos para que sus pedazos se pegaran a mi piel y esconderlos entre mis labios cuando no los tenga. Sería como recuperar tus manos dentro de mi piel: eléctricas, llevándome al cielo sin necesidad de pulsar ningún botón como en aquel ascensor; suaves, como promesas que resucitan mordiscos en el cuello; infinitas, como caricias entre costado y costado... Sería como robarte las cosquillas en un bostezo, como cuidarte el sueño al darme la mano, como besarte los dedos mientras te veo dormir...

Trescientos cincuenta y cinco mil besos

http://www.youtube.com/watch?v=7cZYvszjRLA