
Dame un poco del fuego que sale disparado de tu entrepierna sólo con mirarme una vez, que quiero fumarte y aspirarte como si fueras el último tiro el mundo. Dame sed y quítame el sentido, que quiero emborracharme de ti una noche entera, con su noche en un parque y su amanecer en un tobogán, tumbarnos de noche y levantarnos de día, con sabor a sonrisa y tu cuerpo en el mío. Dame la droga que esconde tu ombligo, cósete a mi espalda y esnifémonos la piel que nos rodea, besémonos hasta quedarnos afónicas, silenciémonos hasta que las palabras inunden la cama, arañémonos las legañas al despertar juntas...Dame un poco de ti, dame un poco más de ti, dame un dedo de la mano mezclado con la parte de atrás de tu rodilla, endulza tu tatuaje con el sabor de tu cuello y dámelo, recorta tu aliento en forma de corazón y pégalo en mi vientre.
Dame... Dame un poco de ti.
Yo a cambio... Prometo regalarte versos quebrados, piruletas abiertas, arcoiris en los charcos de las calles, una luna llena en lo alto de un tobogán, un beso a tientas en un garaje, el sol en mi sonrisa y el viento en tus manos, el banco favorito de nuestro parque, ser tu manta cada vez que tiembles...
Doscientos treinta y trés mil besos





