No me queda mucho más que decirte,
pues esta nube ya arruga mis dedos
por momentos,
salvo que llegó a casa una carta a tu nombre
—fingí tu firma y el cartero, amable,
disimuló mi tristeza—,
que la comida
se acumula pero el hambre no termina,
que no sé qué hacer con tanto ruido
—recuerdo cuando partías
el silencio con tu risa y todo,
entonces, era cuestión de adelantarse—
y que las palabras me duelen,
amor.
No quisiera que pensaras
que no te pienso
porque no te escribo.
Es solo que ahora he de hacer hueco
a tu ausencia en mi refugio,
y no sé si estoy preparada para colocarla
al lado de un poema
que cuente, de algún modo
que no duela tanto,
cómo desapareciste
al abrir los ojos.
Prefiero cerrarlos que ver esta puerta
cerrada
cansada ya de tantos portazos.
NUNCA VOLVERÁ A SER AHORA: Del pulp al realismo sucio.
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"Nunca volverá a ser ahora. Trilogía de la lluvia" es un volumen con tres
libros de relatos de Vicente Muñoz Álvarez, referente dentro del
underground na...
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