jueves, 27 de marzo de 2008

Rasgos infinitos

No me completo sin su presencia. No soy sin su mirada, no llego a encontrarme si sus ojos no recorren mi cuerpo a escondidas y si su mano no roza la mía en una tarde de viento. No respiro si no evoco su aire y su aliento a mi lado; no continúo si no dibujo sus dedos entrelazados con el pelo bajo su trémula mirada en el cielo nocturno. No puedo cerrar los ojos si antes no rescato su rostro de aquel día, recostado sobre la ventana de aquel tren, perdiéndose entre las vías. Con la mirada ausente hasta que sintió la mía sobre su piel y entonces me entregó la suya hasta el final, sin dejarla morir, permitiéndola yacer sobre la mía.

5 comentarios:

Soñadora Empedernida dijo...

Entonces no la sueltes. Y así estarás completa.
=)



Lo hago intentando transmitir las imágenes que me inspiran con palabras. Gracias por tus palabras.


Un beso.
:)

Valentino dijo...

mi lindo, buen fin de semana

Adaísa Orelom dijo...

Hola Saudade. Sinceramente, me encanta...

Un saludo.

SHE dijo...

Saudade simpre mne sorprendes y me encantas amiga, entro para avizarte que en mi sitio ya tienes acumulados varias muestras de afecto (premiecillos)te espero.

un abrazo

Javier Herque dijo...

Las tardes de vientos hacen de las miradas …cometas, de las bridas…manos que nunca entenderán de distancias y de cada vuelo …un instante mas de libertad donde sentir y ser todo aquello que , a ras del suelo, solo puede ser alimento de papeleras.

…y ustedes son las miradas que no temen ni al viento ni a la altura.

Volar una dentro de la otra.

Llueve fuera. Dos besos.