sábado, 6 de abril de 2013

No sé si eres el amor de mi vida o mi mejor recurso poético


Un día cogí un bolígrafo
y un folio en sucio, 
y estuve cien noches sin dormir
intentando encontrar esas palabras
que me rompieran por dentro
-y poder volver a nacer
una y otra vez-.

Otro día distinto
-o quizá era el mismo-
te conocí
y vi cómo los quinientos caballos de mi pecho
abrían los ojos,
como se abren las flores cuando sale el sol,
y mataban a mi calma inerte
en una estampida violenta.


Tengo un amor compartido 
por dos personas 
y las dos son tú, 
y ninguna eres tú.

Una es inmortal, 
me habla y juro que nunca he escuchado su voz, 
se multiplica con la nostalgia
como si fuera una tormenta a punto de romper, 
da bandazos a la tristeza 
con unos ojos tan tristes
que convence a cualquiera de que la tristeza
es una virtud.
Ella solo se queda
lo que dura un poema.

Otra es finita y tangible, 
con un cuerpo que comienza cada vez que termina
y un tacto 
que no sé si es 
nube, 
sol 
o vacío.
Se despeina cada vez que la beso
y cada vez que intento escribir
con ella delante
se abre de piernas y se traga mis palabras
-así que a mí solo me apetece
mandar a la mierda a la poesía
e ir a buscar mi silencio a sus orificios-.

Supongo
que una eres tú 
cuando te vas, 
y la otra eres tú
cuando te quedas.

Yo solo sé
que me paso las tardes de invierno
engañándote, amor, 
que me paso las tardes de verano
engañándote, musa. 
Que te quiero sobre la cama, 
que te quiero sobre el papel.
Que si me dieran a elegir
entre el amor y la poesía, 
la felicidad y la tristeza,
hacerte el amor y echarte de menos, 
tu casa y mi cuarto, 
tu sexo y el bolígrafo, 
seguramente, 
quizá, 
probablemente, 
os salvaría a las dos
y me suicidaría 
en el próximo poema
y en el próximo polvo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos sentimos, pero solo unos pocos o quizá, solo tú, sois capaces de encontrar las palabras justas, precisas y preciosas para describir lo indescriptible :)

Monkeyhead dijo...

Muy bueno, tan bueno que dura "lo que dura un poema"

Lara Moreno-Ventas dijo...

He llegado por casualidad aquí (y ya no me voy a marchar). Muy grande.

Ester L. dijo...

Supongo que una eres tú cuando te vas, y la otra eres tú cuando te quedas.
Me estaba enamorando a cada palabra, pero aquí he caído definitivamente por este poema.

Anónimo dijo...

Ohh que maravilla de poema joder!
Es preciso,es inmensamente sentimental,desesperadamente sexual,es una maravilla la forma en la que esta escrito,me hizo leerlo muchas veces,me hizo pensar otras tantas.Gracias por compartirlo poeta,es precioso!...

Claire Sawyer dijo...

se te iba echando de menos,a ti y a tus maneras...al final siempre vuelves, y es como si no te hubieras ido. Yo contigo también tengo a dos poetas, una cuando se va, otra cuando se queda...y no consigo decidir cuál de las dos hace todo esto del amor más bonito. Un abrazo grande

g dijo...

Las dos y ninguna, como tu obsesión de poseerlas a ambas por el precio poético de una sola.