jueves, 31 de enero de 2008

Inspiración

Sacudido, mi cuerpo tiembla al paso de tu olor. Me ataca, de repente, sin darme la oportunidad de buscarlo. No encuentro tu mirada pero él me recibe, envuelto en mi ensoñación, atrapándome, abrazándome, pegándose a cada resquicio de piel. Colapsa mis huellas y mis ojos se cierran dispuestos a acariciarlo hasta el final. Y aunque sea una mera exhalación la que turba mis sentidos, actúa extremando al máximo mi piel hasta agrietarla, como un reflejo de ti.

4 comentarios:

La Lola dijo...

... su olor... impregnado en tu piel... aquel olor que desprende nuestros impulsos poco ofensivos... excelentes impulsos amorosos... Enhorabuena...

Mil besos...

El Perpetrador dijo...

Bellas sensaciones extremas. Son las que nos hacen falta.

Un abrazo.

___Reminiscencia___ dijo...

Pasaba, saludos.

Gaby

Roberto Esmoris Lara dijo...

Como la rosa, que primero es perfume.
Niña del cielo.
Un beso
Roberto