jueves, 3 de enero de 2008

Melancólica avenida

Árboles desnudos arropan parques olvidados, fragancias obsoletas se pierden en un suspiro. El viento se cuela en los resquicios de los cuerpos olvidados, y la niebla adquiere forma de manos y acaricia cada mirada mientras se vuelve invisible. Una voz susurra a lo lejos pero se pierde entre el frío de las esquinas, unos dedos suaves gritan tiritando que se les de otra oportunidad de querer, y una mirada ausente suena como un arpa a dúo con el silbido del aire. Un sonido rasgado quiebra la quietud del momento, y una respiración la atenua, mantiéndola latiendo hasta el final del compás.

7 comentarios:

Dríada dijo...

¡Hola!

Encanatda de leerte cada día :-)

¡Besitos!

Dríada dijo...

¡Uuuy! Quería decir 'encantada'. ¡Jejeje!

La Lola dijo...

... y con el contacto de tus letras... y con el calor de tus palabras... se produce el calor mas confortable en la chimenea de este hogar... tu hogar...

Mil besos...

muchadela torre dijo...

Bellos escritos.Creo que sos la más joven de los bloggers
Abrazos

Dríada dijo...

La historia de mi blog sí que ocurre en tiempo real. Bueno, ocurrió... o ha ocurrido...

¡Besitos!

Rafa León dijo...

Hasta que una mañana el sol difumina la niebla pintando arco iris con el pincel de sus rayos acariciando las gotas de rocío. Aún tienes mucho tiempo para dedicarlo a la esperanza de la primavera.

Un abrazo.

quantum dijo...

Bella saudade la tuya, en la que vibran tus letras. Un gusto conocerte.
Ahí va un abrazo.