viernes, 25 de abril de 2008

Viva bocanada

Te siento como un susurro erizado en mi espalda. Tu risa provoca a mi cuerpo que se gira para encontrarte, dispuesto a recibirte como el aire eterno que toda tú formas. Tu boca clama a mi voz, y la mía llama a tu piel que resistente deja escapar suspiros azulados que se vierten en mi alma. Blanco, suave, dulce e infinito. Así es el rastro que deja tu olor, al que yo me agarro como si de tus brazos se tratara, el que me mata al mostrarme espejismos de tu mirada.

3 comentarios:

Luis dijo...

¿Cuántas veces te he dicho que eres el fiel reflejo de Gamoneda? Dios mío, me das miedo en serio. No sé quién puedes llegar a ser, es impresionante.

"Tu risa provoca a mi cuerpo que se gira para encontrarte, dispuesto a recibirte como el aire eterno que toda tú formas." A tus pies, sin ninguna duda. Considero que hay algunos fallos de percepción, de forma y de ritmo (en mi modestísima opinión por su puesto) pero ya hay más de un escritor asustado con eso de que le puedes llegar a joder el negocio.

eso es lo que se siente dijo...

muchísimas gracias por pasarte!
Se agradece, la verdad.... Muakis!

Germán dijo...

Jope, q grande el final!!
anoche, hablaba con uno de mis grandes colegas y diría q buen maestro muchas veces, de lo que escribimos y cómo lo hacemos. Estábamos en posición "pis" y me decía que llebava unos días sin escribir, a lo que respondí, que yo sólo soy capaz de sacar palabras cuando hay sentimientos, y q por eso llevo tanto sin escribir algo digno... :__
el caso es que si extrapolo mi situación a todo el mundo... tu tienes muchas muchas muchas y muchas cosas dentro... me equivoco?

jajaja
hoy estoy feliz :)

bESITotes grandes